El momento más desafiante de la misión Artemis II está previsto para la madrugada del viernes al sábado
Los astronautas de la misión Artemis II han completado la segunda maniobra para volver a la Tierra, después de haber sobrevolado la Luna, y han superado así más de la mitad del camino de vuelta a nuestro planeta.
Este mismo viernes está prevista la tercera maniobra de «corrección de trayectoria de retorno» antes de los procedimientos de reentrada, una operación programada concretamente a las 13:53 del este de Estados Unidos (las 19:53 en España).
Unas horas más tarde, concretamente a las 20:07 del este estadounidense o 17:07 de la costa oeste (hora del Pacífico) -las 02:07, hora peninsular española- tendrá lugar, según las previsiones de la NASA, el amerizaje de la nave frente a la costa de San Diego, California.
La directora de Aterrizaje y Recuperación de la misión Artemis II de la NASA, Liliana Villarreal, ha explicado en un vídeo cómo será esa vuelta a la Tierra: «El momento que podría ser el más desafiante de la misión para nosotros es esperar el amerizaje después de que el vehículo entre a la atmósfera».
Villarreal lidera el equipo responsable de recuperar a la tripulación y la cápsula tras su amerizaje en el Océano Pacífico al regreso de su viaje alrededor de la Luna: «En los últimos años, nuestro equipo ha estado desarrollando el equipo de apoyo terrestre, el marco conceptual de las operaciones y los procedimientos para garantizar el éxito».
Según esta responsable de la NASA, mientras Orión entra en la atmósfera terrestre, la cápsula mantendrá a la tripulación a salvo a medida que disminuye la velocidad desde casi 25.000 millas por hora (unos 40.000 kilómetros por hora) hasta 300 millas por hora (más de 480 kilómetros por hora).
En ese momento, se desplegará un sistema de 11 paracaídas «en una secuencia precisa para ayudar a desacelerar la cápsula hasta una velocidad relativamente suave» de 20 millas por hora (unos 30 kilómetros por hora), antes de amerizar a cierta distancia de la costa de California.
En cuanto las condiciones de seguridad permitan acercarse a la cápsula, los helicópteros, un equipo de buzos en pequeñas embarcaciones y el equipo de operaciones en aguas abiertas de la NASA, se dirigirán a la cápsula.
Después, los buzos de la marina se asegurarán de que no hay peligros alrededor de la cápsula y estabilizarán Orión antes de que la tripulación salga de la cápsula en mar abierto.
Los buzos también instalarán una balsa inflable debajo de la escotilla lateral de Orión para que los astronautas salgan de la cápsula. Cuando los cuatro miembros de la tripulación estén fuera, la balsa se moverá que los astronautas suban uno a uno a los dos helicópteros y puedan ser trasladados al buque.
Una vez en el buque, los astronautas se someterán a una evaluación posterior a la misión en un camarote de cuidados médicos antes de volar en helicóptero desde el barco a la costa o luego al Centro Johnson.
Con la tripulación ya fuera de la cápsula, los equipos remolcarán Orión hasta la cubierta inundable del buque.




