
La Plaza de Toros de Murcia vivió una de las noches más intensas del ciclo Murcia On con la esperada actuación de ZZ Top, la legendaria banda texana que regresó a Europa tras dos años de ausencia con su gira The Big One!, un recorrido por casi seis décadas de historia sobre los escenarios. El recinto presentó un lleno absoluto y, cuando apenas habían transcurrido diez minutos de la hora prevista, el inconfundible sonido de las guitarras eléctricas dio comienzo a un concierto que confirmó por qué el grupo sigue ocupando un lugar privilegiado en la historia del rock.
Billy Gibbons apareció sobre el escenario acompañado por Elwood Francis y el batería Michael Monahan, quien sustituye durante la gira europea a Frank Beard por motivos de salud. Bastaron los primeros acordes para que la Plaza de Toros estallara en una ovación. Gibbons, alma del grupo y voz principal, saludó primero en inglés y, poco después, sorprendió al público con un cercano «¡Hola, Murcia!», un gesto sencillo que desató el entusiasmo de los miles de aficionados que abarrotaban el recinto.
Durante hora y media, ZZ Top ofreció un espectáculo en el que el protagonismo absoluto recayó en la música. El repertorio fue un recorrido por algunos de los temas que han convertido a la formación estadounidense en una referencia imprescindible del blues rock y el hard rock. No faltaron clásicos como «La Grange», «Sharp Dressed Man», «Gimme All Your Lovin'», «Legs», «Tush», «Got Me Under Pressure» y otros himnos que fueron recibidos con entusiasmo por un público que cantó los estribillos, acompañó cada riff con palmas y movimientos de cabeza al ritmo de unas guitarras que siguen sonando con la misma fuerza de siempre.
La puesta en escena apostó por la sobriedad, de fondo la imagen de un muro con grafitis, dejando que la música fuera la gran protagonista, aunque sin renunciar a los detalles que han convertido a ZZ Top en una banda inconfundible. Billy Gibbons y Elwood Francis aparecieron vestidos con pantalones negros de acabado brillante y chaquetas negras adornadas con llamativos bordados de pedrería. Después de una hora, salieron del escenario y regresaron con unas vistosas chaquetas rojas, también bordadas con pedrería, perfectamente coordinadas, mientras iban alternando distintas guitarras eléctricas a lo largo del concierto. Las ya clásicas coreografías sincronizadas entre ambos guitarristas, perfectamente reconocibles, motivaron los aplausos entre los asistentes.
La banda demostró que el paso del tiempo no ha mermado su capacidad para mantener la intensidad de un directo basado en la contundencia de las guitarras, la solidez de la base rítmica y el inconfundible estilo de Billy Gibbons. Cada canción era recibida como un clásico, recordando por qué el grupo, nacido en Texas en 1969, continúa siendo uno de los grandes referentes del rock internacional.
ZZ Top convirtió la Plaza de Toros en un templo de guitarras, blues y rock sureño, firmando una de las actuaciones más potentes y celebradas de esta edición de Murcia On.




