



Rick Astley llegó a Murcia para demostrar que sus grandes éxitos siguen tan vivos como hace casi cuatro décadas. El cantante británico fue el protagonista de la noche del sábado en la Plaza de Toros, donde reunió a miles de personas, en su mayoría público inglés, que disfrutaron de un recorrido por los temas que marcaron una generación.
Con puntualidad británica, a las 22:00 horas se apagaron las luces y comenzaron a sonar los primeros acordes de uno de sus temas más recientes. Desde ese momento, el artista fue alternando canciones de su última etapa con los grandes éxitos del dance-pop de los años 80, dejando claro que su característica voz de barítono mantiene la fuerza y la calidad que le han permitido seguir vigente tras su exitoso regreso a la música en 2016.
El calor fue uno de los protagonistas de la velada y el propio Astley hizo varias referencias a las altas temperaturas durante el concierto. Uno de los momentos más simpáticos llegó cuando una fan le lanzó un abanico al escenario. El cantante lo recogió entre risas y comentó que era justo lo que necesitaba para combatir el calor, un gesto que despertó la complicidad y los aplausos del público.
Durante una hora y media de actuación interpretó algunos de sus temas más conocidos, como Never Gonna Give You Up, Together Forever, Whenever You Need Somebody, She Wants to Dance with Me, Take Me to Your Heart y Cry for Help. Además, sorprendió con una impecable versión de Oh, Pretty Woman, y no dejó atrás temas como Keep singing, Angels on my side de su álbum del 2016.
La puesta en escena, con un cuidado juego de luces, proyecciones que combinaban imágenes del Rick Astley de sus inicios con otras actuales y una sólida banda de músicos y coristas, aportó dinamismo a un espectáculo que no perdió intensidad en ningún momento. Vestido con un conjunto vaquero blanco, el artista se mostró cercano y cómodo sobre el escenario, aunque reconoció en varias ocasiones que las altas temperaturas murcianas suponían todo un reto.
El público no dejó de cantar y bailar durante todo el concierto, que finalizó puntualmente a las 23:30 horas entre una larga ovación, confirmando que Rick Astley continúa siendo uno de los grandes referentes del pop británico y que sus canciones siguen conquistando a varias generaciones.




