La víctima relata en el juicio cómo lo convenció para regresar a su piso e intentar escapar por el camino. «Tenía miedo. Yo quería salir de ahí»
«Tirada en el descampado, intentaba quitármelo de encima, pero él tenía más fuerza. Yo trataba de empujarlo con una mano y con la otra me sujetaba el pantalón para que no me lo bajara más». De esta manera relató este miércoles una mujer la primera agresión sexual de la que está acusado su expareja. Después, la mujer aseguró que intentó convencer a su expareja para regresar a Totana. Él accedió y ella trató de escapar, pero la alcanzó y la obligó a entrar de nuevo en la parte trasera del coche. «Me tenía agarrada contra el coche, abrió la puerta y me empujó hacia el asiento de atrás», explicó. Allí, aseguró, volvió a violarla. «Yo seguía sujetándome los pantalones con la mano para que no me los bajara», relató ante el tribunal de la Audiencia Provincial de Murcia.
Volvió a intentar convencerlo para regresar a su piso. Le dijo que retomarían la relación. Según su relato, no quería volver con él, sino encontrar una oportunidad para huir. «Tenía miedo. Yo quería salir de ahí», afirmó durante su declaración.
La Fiscalía solicita para el acusado doce años por un delito de violación, otros 5 por una violación en grado de tentativa y nueve meses por maltrato familiar y lesiones. El primer delito consumado engloba las dos penetraciones que la Fiscalía sitúa en el descampado y en el coche.
Por su parte, el acusado reconoció que mantuvo relaciones sexuales con la denunciante, pero sostuvo que fueron consentidas.
«Me golpeó, me tiró al suelo, me arrastró por la tierra»
Los hechos se remontan a febrero de 2020, cuando la mujer había quedado con su expareja en la estación de tren de Totana para recoger unos documentos. Acudió acompañada de una amiga, que se quedó esperándola en un jardín, y subió al coche del acusado después de que este le propusiera ir a otro lugar para hablar.
El vehículo llegó a un descampado apartado. La mujer, representada por el abogado Carmelo Guirao como acusación particular, recordó que ya había anochecido y que solo recuerda que había un árbol junto al lugar donde se detuvieron. Según su declaración, dentro del coche el hombre le quitó el teléfono porque su nueva pareja le escribía y revisó sus mensajes y fotos. A partir de ahí, según contó, comenzó la agresión. «Me sacó del coche, me golpeó, me tiró al suelo, me arrastró por la tierra y me quiso quitar la ropa», declaró. Explicó que le dio una bofetada y que trató de impedir que le bajara los pantalones, sujetándolos con las manos. Le arrancó la ropa interior.
La Fiscalía sostiene que el acusado la tiró al suelo, se colocó sobre ella y la penetró vaginalmente pese a su resistencia. La mujer relató que intentó escapar por un terreno arado, pero que él la alcanzó y la llevó nuevamente hacia el coche. Allí, la introdujo en el asiento trasero, donde la volvió a agredir sexualmente.
Después, ella volvió a intentar convencerlo para regresar al pueblo. No lo hizo, explicó, porque quisiera volver con él, sino porque pretendía ir a Totana y encontrar una oportunidad para escapar. «Le dije que fuéramos a su casa, que yo no me iba a escapar, que me iba a quedar con él», relató.
La mujer manifestó que, al llegar, volvió a intentar escapar. Salió del coche, pero su expareja la alcanzó y la introdujo nuevamente en el inmueble. Según su relato, la agarró, la llevó hasta una habitación y la tiró sobre una cama. Allí intentó quitarle los pantalones mientras ella se resistía y en esta ocasión pudo frustrar la agresión.
Finalmente, pudo salir del piso después de que su hermana llamara al teléfono del acusado y le pidiera que la dejara marchar. Caminó hacia la zona de un supermercado, donde se encontró con las dos amigas que llevaban horas buscándola. «Estaba llorando, nerviosa y temblando», relató una de las testigos. En una gasolinera, una de ellas le preguntó qué había ocurrido y entonces les contó lo sucedido y acudieron juntas a denunciar. El escrito de acusación recoge que sufrió una contusión facial con hematoma, equimosis, arañazos, erosiones y lesiones compatibles con sujeciones y con el arrastre por un terreno de tierra.




